Cada año, en Japón, más de cien variedades de cerezos florecen dando inicio a la primavera. La majestuosidad de este acontecimiento ha conllevado que la Sakura, flor de cerezo, sea uno de los símbolos del país del sol naciente, así como su flor nacional.

Los colores de las flores dependen de las especies; podemos encontrarlas blancas, rosáceas, rosa intenso, amarillo, rojo claro o verde pálido.
Las flores de los cerezos simbolizan la trascendencia de la vida, una metáfora de que las cosas no son eternas, pero brillan y llenan el mundo de color el tiempo que pueden y deben hacerlo, un pilar fundamental de la religión budista que se practica en el país.
Para disfrutar de este magnifico espectáculo, los japoneses llevan a cabo varias actividades que se reúnen bajo el nombre de hanami, cuyo significado literal es «observar las flores». La actividad más compartida en esta época del año es el pic-nic bajo los cerezos en flor.
Viajar a Japón, en esta época del año, es algo todavía más maravilloso de lo que ya es normalmente, pero para hacerlo hay que tener en cuenta el momento en el cual la sakura empieza a florecer en las distintas zonas del país.
A finales de enero empezamos a encontrar las florituras en las zonas más al sur del país, e irán avanzando rápidamente hacia el norte a lo largo de los siguientes meses, hasta terminar aproximadamente en el mes de mayo. En las zonas más turísticas y visitadas en la mayoría de los circuitos por el país, Tokio y Kioto, la sakura suele llegar entre finales de marzo y principios de abril.
Según las previsiones de este año, los mejores momentos para disfrutar de la plena floritura serán los días alrededor del 26 de marzo en Tokio, el 1 de abril en Hiroshima, el 2 de abril en Osaka y el 4 de abril en Kioto.
Si estás deseando disfrutar de esta preciosidad, te animamos a que vengas con nosotros para verla en persona. Un viaje a Japón siempre es mágico…¡descúbrelo!